EL PECADO CON MANO ALZADA
EL PECADO CON MANO ALZADA “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados…” 10: 26 Muchas veces hemos oído que se utiliza este texto para advertir que “cualquiera que peca voluntaria o deliberadamente” pierde su salvación. Está claro que, si leemos el texto sin ninguna regla exegética, desvinculándolo de todo el contexto de la epístola a los hebreos, entraremos en un verdadero dilema, porque es sabido que los creyentes, aunque no amamos el pecado, no obstante, seguimos pecando. El apóstol Juan dice: “Si confesamos nuestros pecados, él…








