¿QUIEN COMO LA BESTIA?

Esperando al gran líder

“…y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Apocalipsis 13: 3-4

La humanidad está en espera de un “gran líder” que resuelva definitivamente los problemas que afectan a la sociedad. Las crisis políticas, la economía, el fenómeno migratorio y el aumento de la maldad podrían conformar el resumen de los noticieros actuales.

Los canales de televisión, raptados por las élites que desean controlar la población, emiten sistemáticamente noticias sensacionalistas de tragedias y crímenes, a fin de conmover y producir choques emocionales en los televidentes, quienes se “alimentan” solo del televisor. A esto se le llama la doctrina del shock para impactar la psicología social mediante desastres o contingencias, provocando la conmoción y confusión de las personas. De este modo manipulan las emociones y la voluntad del individuo.

Hoy la población está dispuesta a canjear todo a cambio de tener “paz y seguridad”; dos palabras que sobresalen notablemente en la profecía bíblica, y que en las últimas décadas las oímos en los discursos de los líderes políticos y entre los reclamos de la sociedad. Por cierto, que cualquiera que quiera tener éxito en alguna pretensión a algún cargo político, debe exacerbar en su discurso y retorica estas dos palabras: “paz y seguridad”.

Es eso lo que ha hecho precisamente el actual presidente del Salvador Nayib Bukele, quien en “nombre de Dios”, ha basado su gestión en enfatizar y entregar a la gente las bases de una sociedad con mayor “paz y seguridad”. Por tal razón, la población lo ovaciona, e implícitamente llegan a decir: ¡quien como Bukele! ¡yo quiero un Bukele en mi país! Esto es el resultado “exitoso” de cualquier caudillo con pasta de mesías, que le entregue a la gente la solución ante el aumento del crimen organizado y de la intranquilidad social.

La biblia anticipa la llegada al escenario mundial de un líder que, en nombre de Dios, va a dar (aparentemente) la solución a grandes problemáticas mundiales, a tal punto de presentar un mundo en “paz y seguridad”. Cuando eso ocurra literalmente en un futuro próximo, la población estará maravillada de aquel líder, y preguntará a viva voz: “¿quién como él, y quien podrá vencerlo?  Es decir, este líder mundial será respetado y hasta adorado debido a las proezas que hará, y que nadie antes en la historia pudo lograr. Imaginemos por un momento aquel periodo de paz, sin crisis geopolíticas, sin delincuencia ni tragedias; sin el conflicto de medio oriente, a tal punto, que israelíes, árabes y palestinos, rusos y estadounidenses estarán gozando de las medidas de este “gran líder”.

Los economistas sorprendidos por la mejora de los índices macroeconómicos mundiales, los inversionistas gozando de sus ganancias. Las policías reposadas ante la caída estrepitosa de los delincuentes y del crimen organizado. Por su parte las religiones, incluyendo los evangélicos que no creyeron y despreciaron las profecías, estarán unidas dando gracias a sus deidades por la “nueva era” de paz, amor y unidad. En fin, toda la población estará disfrutando de ese período que la biblia anticipa.

El gran problema es que ese período será muy corto. Solo tres años y medio, y nadie se dará cuenta de que aquel “gran líder” no era un creyente verdadero, aunque mencionaba a Dios y a Cristo en sus discursos, sino que era el engendro de satanás. El apóstol Pablo dice:

 “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” 2ª Tesalonicenses 2: 8-12

La biblia revela que aquel carismático “gran líder” será una bestia despiadada (apocalipsis 13) y un inicuo cuya llegada al poder será por obra de satanás con milagros y portentos que engañarán a las grandes mayorías. Además, vemos en el texto que el Dios Soberano permitirá la circulación de un “poder engañoso” que cautivará a todos los enemigos del evangelio verdadero. Ellos creerán la mentira y serán engañados, tal cual, en este tiempo ya son engañados por aquellos líderes políticos que se presentan como “cristianos” y que les prometen “paz y seguridad”. Esa la línea delgada del engaño que pocos detectan.

El apóstol Pablo agrega algo más acerca de este tiempo de engaño y que será solo una mera ilusión utópica de un mundo mejor.

“que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” 1ª Tesalonicenses 5:3

Aquel período “dorado” de “paz y seguridad” que el “gran líder” les dará, será súbitamente interrumpido por la destrucción dolorosa y sin escapatoria. Será ese día cuando el “gran líder” se sacará la máscara, y se mostrará tal cual como el anticristo; aquel que usurpó engañosamente al verdadero Cristo. La biblia dice que, así como el engañoso período de “paz y seguridad” durará tres años y medio, el tiempo en que el anticristo actuará con la ferocidad diabólica, también será de tres años y medio, completando así una época profética de siete años (Daniel 9:27; Apocalipsis 12 y 13). Dios ya lo ha anticipado, y es nuestra responsabilidad enseñarlo a todos, quieran o quieran oír.

A la sombra de la profecía…

Como se ha mencionado anteriormente, desde ahora ya se dejan ver algunos líderes que en “nombre de Dios” han llegado al poder, y otros lo seguirán haciendo. Es una larga historia de “anticristos” que engañan con sus discursos a los incautos que están dispuestos a todo, a cambio de “un mundo mejor”, ignorando deliberadamente que todo lo que vemos, está reservado para el fuego (2ª Pedro 3:7), y que no va a mejorar. Tanto Cristo como sus apóstoles advirtieron que el tiempo final será de engaño, apostasía, guerras, enfermedades, maldad en aumento, tragedias, etc. (Mateo 24, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª Timoteo, entre otros pasajes)

Sin embargo, actualmente hay una red de políticos “creyentes” que, cual anticristos, están engañando a la llamada iglesia de Cristo. Tan solo basta con descubrir la opinión que tienen los líderes y sus feligresías de las iglesias evangélicas (que no creen en las profecías bíblicas) por ejemplo, acerca de Donald Trump de los Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil, Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina, etc. Todos con un denominador común: ofreciendo “paz y seguridad” en “nombre de Dios y de Cristo” en sus discursos. Así lo hizo Constantino el grande en el siglo IV, y así será hasta la llegada del “gran líder” que engañará al mundo entero en un futuro próximo.

Amados hermanos, damos gracias al Señor de que Él nos haya escogido desde el principio para Salvación (2ª Tesalonicenses 2:13) y que un día nos abrió el entendimiento para ir comprendiendo muchas cosas que antes, nos era imposible entender. Quiera Dios que, en su infinita misericordia, use este breve artículo que presenta la historia por cumplirse de acuerdo con la profecía bíblica, y que alumbre el entendimiento a quienes ahora mismo están engañados en las tinieblas de la religión. Que así sea, amén. ¡Maranata!

PEL 04/2024


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