LOS AZOTES DE DIOTREFES
Un día tuve que presenciar involuntariamente una reunión de miembros de una importante congregación pentecostal de Santiago. Entre todas las cosas que hablaba el pastor de esa congregación, me llamaron enormemente la atención algunas palabras que eran dirigidas hacia la congregación en una forma casi despótica y dictatorial. El pastor anunciaba que los primeros asientos debían ser ocupados por la gente que trabajaba directamente con él y al que no le gustaba, sencillamente se tenía que ir de la congregación. Mas adelante en su particular discurso, anunció algunas restricciones que solo las podía abordar él y solo él, porque él…








