EL TRIAJE TEOLOGICO DEL DR. ALBERT MOLHER

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” 2 Timoteo 3:16


Hace unos años el Dr. Albert Molher director del Seminario Teológico Bautista del Sur en Estados Unidos, publicó un artículo en donde enseñó a categorizar la doctrina bíblica en cuatros grados u orden, a lo que le llamó “Triaje”, tal como se le llama a la categorización de la gravedad de pacientes que ingresan a un centro de atención de urgencia médica. La palabra “Triaje” significa precisamente “categorización”. Molher dice que esto lo aprendió al visitar una clínica, y al ver como se seleccionaban los pacientes de acuerdo a su nivel de gravedad. Con esta metodología, Molher da la solución a la constante separación de iglesias debido a irreconciliables diferencias doctrinales. El Dr. Molher apela a la madurez del cristiano para que acepte que hay doctrinas esenciales, de segundo, de tercer y cuarto grado (http://www.albertmohler.com/2005/07/12/a-call-for-theological-triage-and-christian-maturity/)

Lo que aparentemente pareciera una premisa aceptable, lógica, y que debería ser parte de la postura de un cristiano maduro, lamentablemente presenta objeciones bíblicas que no se pueden obviar o descuidar.

El texto bíblico citado arriba, es uno de los tantos que habla de la singularidad de la escritura y de su revelación como medio eficaz para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia. Cada una de las enseñanzas que en la biblia aparece, conforma “La Doctrina” que debe ser leída, creída, observada y puesta por obra. Cabe señalar, que esto no se refiere a una asunto de formas como para exigir la observancia de rituales o tradiciones de los tiempos o de las culturas Judeo-Cristianas contemporáneas a los acontecimientos bíblicos. No obstante, sí existe en la biblia el espíritu de la escritura y el fundamento doctrinal que trasciende a toda variable de tiempo, cultura o circunstancia. Por ejemplo, Cristo habló de “La” Ley en sentido singular, y los apóstoles hablaron de “La” doctrina, también en sentido singular (Mateo 22:40, 1 Timoteo 4:16) No vemos en las escrituras una categorización de la doctrina.

La “gran comisión” como se conoce al mandamiento legado por nuestro Señor Jesucristo, y que hace mucho tiempo se ha transformado en la “gran omisión” por parte de la iglesia, presenta un sello y una directriz a seguir, que es coherente con el tema abordado en este artículo. El texto dice:

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” Mateo 28:18-20a

En primer lugar, debemos comenzar enfatizando que el Señor tiene toda potestad tanto en el cielo como en la tierra. Es a ese poder al cual debemos apelar. Los hombres no tenemos poder en sí mismos para hacer eficaz el evangelio mediante creativas metodologías o aditivos humanistas como hoy se enseña. El poder no está en el sembrador sino que en la semilla. Cristo es el Soberano. A partir de esta aclaración, viene el mandamiento que da las directrices que debemos seguir fielmente; Primero, hacer discípulos de Cristo mediante la identificación del bautismo, y segundo, enseñarles que guarden “todas las cosas” que Él ha mandado. El pasaje es categórico cuando dice que debemos enseñar “todas las cosas”; esto es lo que consideramos la singularidad de la doctrina.

La iglesia primitiva desde su nacimiento en el día de Pentecostés, se conservaba pura sobre la base de cuatro “pilares” que eran: La perseverancia en La doctrina de los apóstoles – La comunión – El partimiento del pan – Las oraciones

“Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42)

Note que el texto nuevamente enfatiza la singularidad de “la” doctrina. No habla de “las” doctrinas. Podemos hablar de las enseñanzas, pero aquellas conforman el singular conjunto de “la doctrina”. La palabra griega para doctrina es “didaché” (διδαχῇ), que se traduce como conjunto de enseñanzas. Recordemos una vez que Cristo dijo: “…que guarden todas las cosas…” Ninguna de ellas debe ser dejada afuera o relegada a un tercer o cuarto grado.

Por su parte, el apóstol Pablo también nos deja una tremenda lección respecto a considerar la singularidad doctrinal como legado para los creyentes. Cuando él se dirige a los ancianos de Éfeso en Mileto, les entrega la siguiente declaración:

  • “Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” Hechos 20:27

Acá Pablo dice que su predicación incluía “todo el consejo de Dios”, no solo parte, o lo que aparentemente podría ser relevante de acuerdo a la urgencia; la biblia es clara: Todo el consejo de Dios es lo que debemos predicar, tal cual lo enseña el apóstol Pablo a través de su propio ejemplo. Recordemos además que el propio Pablo le dice a Timoteo:

“Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina” 1 Timoteo 1: 3

Acá la palabra griega es “heterodidaskaleó” (ἑτεροδιδασκαλέω) lo que confirma el concepto de la singularidad doctrinal. Y no podría ser de otra forma, porque todas las cosas que Cristo enseñó y sus apóstoles ratificaron, conforman el singular conjunto de “la doctrina”.

Ahora bien, ¿Por qué razón entonces, a pesar del sintetizado, pero contundente argumento bíblico que hemos revisado; aparece esta enseñanza del Dr. Molher diciendo que debemos categorizar “la doctrina” en diferentes niveles, tal cual se hace en la sección de urgencia de un hospital? ¿Qué le ha llevado a él y a sus seguidores, a observar y aplicar una metodología humana llamada “triaje” e incorporarla como teología en la iglesia? La verdad que la razón salta a la vista. Establecer “la unidad”.

Bien sabemos que una de las grandes diferencias entre una y otra corriente teológica de la iglesia evangélica, y que no permite la tan buscada “unidad”, es básicamente la escatología, es decir, la doctrina de las últimas cosas. Por eso que el fondo de todo es hacer caer las barreras que nos separan para establecer “la unidad”; ¡vaya que manera de hacerlo!… categorizando la doctrina y dejando atrás algo tan relevante y tan esencial del evangelio de Cristo, como lo es la bendita doctrina de las últimas cosas.

Con esta enseñanza se relativiza la singularidad de la doctrina y se disminuye el estándar de tolerancia ante divergencias doctrinales. Por lo tanto, “la unidad” que tanto se busca, encuentra un camino más fácil para consolidarse. Así, evangélicos liberales, carismáticos, confesionales, etc., se unen en una expresión claramente ecuménica según las directrices de la iglesia madre; la iglesia católica romana.

El Papa Francisco ha llamado insistentemente a buscar la “unidad”, “la convergencia” y “crear puentes” entre sectores que profesan distintas doctrinas. Este llamado ha sido muy bien acogido por muchos protestantes o “pseudo protestantes” que han sucumbido ante este engaño, porque al final, dicen, “es el amor lo que debe unirnos”. Este “triaje” teológico del Dr. Molher aporta a eso. Por eso no en vano él declaró lo siguiente:

“En los últimos años los católicos romanos y los evangélicos han hecho causa común en el ámbito político, uniendo fuerzas en luchas sobre el tema del aborto, la homosexualidad, etc. Estos esfuerzos conjuntos han reunido a los líderes de ambas partes que nunca habían trabajado juntos anteriormente. Amistades personales se han formado, y, como consecuencia, las diferencias doctrinales graves han empezado a ser minimizadas. Dado que existe un acuerdo sobre algunas cuestiones sociales, y dado que estas cuestiones son tan importantes en la vida de los Estados Unidos de hoy, muchos de los líderes de ambas partes están dispuestos a minimizar los conflictos doctrinales con el argumento de que tenemos que cooperar para “salvar América”. Dr. R. Albert Mohler, Jr. Presidente de Southern Baptist Theological Seminary

http://indefenseofthegospel.blogspot.cl/2009/12/al-mohler-signs-tmd-tolerance.html

Este análisis nos permite descubrir que existen dos grupos de evangélicos; Uno que enseña el carácter peregrino de la iglesia, el inminente regreso de Cristo y el futuro reinado milenial. El otro, que enseña la teología dominionista del reino pregonado por siglos por la iglesia católica romana desde sus bases teológicas de Agustín de Hipona. Una iglesia que predica sobre las moradas, su ciudadanía y su patria celestial, mientras que la otra enseña que el reino es aquí y ahora. Una que anhela el regreso de Cristo, y la otra que se ya se olvidó de aquello porque “hay mucho que hacer aquí…” (Como se suele decir)

¿Pero quién tiene la razón? Porque no pueden existir dos verdades. Uno de los dos grupos debe estar equivocado. Pero como bien sabemos, el orgullo del ser humano no le permite reconocer sus propios errores y caer “derrotado ante su adversario”, esta diferencia se hace irreconciliable. Por tal razón, el Dr. Molher al parecer descubrió “la panacea” para resolver este conflicto, y ahora las iglesias se “unen” para trabajar “juntas”, y definitivamente encumbrarse hacia la construcción del reino de Dios aquí y ahora, curiosamente sin El Rey.

A partir de esta enseñanza, predicadores y hermanos sencillos que antes hablaban de la venida de Cristo, y su fe se fortalecía solo en el cumplimiento futuro de sus promesas, ahora ya no lo hacen y es más, han relegado la doctrina de las últimas cosas (lo que evidentemente incluye el regreso inminente de Cristo), a un cuarto grado, tal cual como el Dr. Molher lo ha prescrito en “su receta”. He aquí dos ejemplos que ilustran la tendencia actual en las iglesias:

“…cuando se toma una doctrina que es de tercer grado y la coloco en el lugar de doctrinas de primera categoría, entonces termino en un legalismo. Tomemos el rapto de la Iglesia como ejemplo: que si va a ser al principio, en el medio, o después del período de la tribulación, o incluso si va a ocurrir. Esta es una doctrina de tercer grado, y no forma parte de la columna vertebral de la fe cristiana” Dr. Miguel Núñez, Pastor de la Iglesia Bautista Internacional – República Dominicana (http://integridadysabiduria.org/errores-a-evitar-en-el-ejercicio-del-discernimiento-espiritual/=

“Muchos lectores estarán familiarizados con la analogía útil de Al Mohler del “triaje teológico” en la que habla de las doctrinas de primer, segundo, y tercer grado… Las doctrinas de tercer grado son esas opiniones teológicas sobre las que cristianos genuinos puedan estar en desacuerdo y aun así ser parte de la misma iglesia o grupo de iglesias, por ejemplo piensa en el milenio…” (TGC) Nathan A. Finn (decano de la Escuela de Teología y Misiones y profesor de pensamiento y tradición Cristiana en Union University en Jackson, Tennessee) (https://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/como-reconocer-a-un-falso-maestro )

La pregunta más coherente es ¿Quién ha autorizado a dividir la doctrina en primer, segundo o tercer grado? – Podríamos decirle al Señor: “Tu nos has mandado a que enseñemos y guardemos todas las cosas, pero hemos visto que eso produce división, así que desde ahora categorizaremos la doctrina en primero, segundo y tercer nivel, porque es la única manera de estar todos “juntos”. Pareciera una perogrullada o un lenguaje caricaturesco todo esto, pero esto es lo que actualmente está ocurriendo en medio de las iglesias.

Razones bíblicas de la importancia de la escatología

La biblia presenta una unicidad de doctrina que debemos guardar fielmente. Respecto a la indiscutible importancia de la escatología, debemos entender que el evangelio incluye un conjunto de acontecimientos y estados que provienen desde la eternidad pasada, se manifiestan en el plano terrenal (temporal) y que se proyectan hacia la eternidad futura. Pablo dice:

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó…Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó y a los que justificó, a éstos también glorificó” Romanos 8: 29-30

Esta colosal declaración del Espíritu Santo a través de Pablo nos enseña que nuestra salvación proviene desde antes de todas las cosas y se proyecta hacia el futuro día de la glorificación. En otras palabras, el evangelio comprende La elección – La predestinación – El llamado – La justificación y La glorificación. Por lo tanto, el evangelio no es un asunto meramente presente y temporal; su proyección viene desde la eternidad y se proyecta hacia la eternidad. Nuestra mirada no puede quedarse solo en el espectro de lo terrenal, sino que esperar la culminación de los tiempos con nuestra glorificación que ocurrirá el día del regreso de Cristo y no antes.

Los creyentes ya hemos sido redimidos de la pena del pecado porque fuimos justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo (Romanos 5:1), en el presente, somos redimidos del poder del pecado por la gracia de Dios (Romanos 5:2a), pero aún falta la redención de la presencia del pecado para su gloria (Romanos 5:2b) y eso es un evento aun futuro. Por tal razón, la escatología NO PUEDE ser relegada a una doctrina de tercer o cuarto grado como los doctores nos dicen hoy, debido a que es parte esencial del evangelio. Recordemos que el fin de evangelio será cuando definitivamente seamos revestidos de gloria y seamos conformados a la imagen del Señor Jesucristo (Romanos 8: 29b).

La mayor enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y sus apóstoles fue escatológica. Cristo habló en extenso de los eventos futuros, incluyendo Su venida, Su reino, la resurrección, el juicio, etc. (Mateo 4:17, 5:1-9, 6:10, 7:21-23, 11:22-24, 12:36, 13:30,45-50, 18: 3-4, 22:13, 22:30, 42-44, 23:33, 39, Cap. 24 y 25, 26:29, 64, Lucas 18:8, Cap.21, Juan 5:25-29, 6:40, 14:1-3).

Los apóstoles fueron advertidos por los ángeles de los eventos futuros, específicamente de la segunda venida de Cristo (Hechos 1: 11). De la misma forma, el mensaje del apóstol Pablo abunda en un contenido profético y referencias escatológicas (Romanos 5: 1-9, 14: 10-12, 1 Corintios 1: 7-8, 3: 13-15, 5:5, 4:5, 11:26, Cap. 15, 16:22, 2 Corintios 1:14, 5:1-10, Efesios 1:3, Filipenses 1:6, 2:10-11, 3: 12-21, Colosenses 1:5, 3­: 1-4, 1Tesalonicenses 1:10, 2: 19, 3:13, 4: 13-18, 5: 1-23, 2Tesalonicenses 1:10, 2: 1-17, 1Timoteo 4:1, 2 Timoteo 1: 12,18, 3:1-5,13, 4: 1-8, Tito 1: 1-2, 2: 13) También el autor de la epístola a los hebreos, Santiago, Pedro, Judas y por supuesto Juan, nos dejan muchas referencias importantes de los eventos futuros (Hebreos 6:2, 9: 27-28, 10: 23-25, 36 -37, 13:14, Santiago 5: 7-8, 1 Pedro 1: 3-13, 4: 13, 5: 4, 2 Pedro, 3: 1-13, 1 Juan 2: 18-28, 3: 2, Judas 17-25)

¿Puede entonces, la doctrina de la escatología, que tiene tanta evidencia bíblica (sin considerar los pasajes del antiguo testamento) y que además es parte de nuestra final redención, ser relegada a un tercer o cuarto grado en importancia para la iglesia? En ninguna manera.

La escatología anuncia la venida de la gloria del Señor Jesucristo y nuestra redención de la presencia del pecado; es una doctrina fundamental que debe ser amada, enseñada y observada hasta el cumplimiento de los tiempos. Pablo dijo que la corona está reservada a “todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:8). Me temo que hoy muchos no aman la venida del Señor porque han olvidado esta doctrina en el tercer o cuarto “cajón”.

Finalmente, no podemos olvidar el libro de los libros respecto a la escatología: El apocalipsis o revelación de Jesucristo. Aunque muchos sabios, entendidos o doctores de hoy digan que el apocalipsis es un relato con acontecimientos pasados durante el imperio romano, y que no hay que observarlo como perspectiva futura; la biblia es enfática en decirnos que son felices o bienaventurados los que leen y observan (guardan) las profecías. Si fuera todo pasado, ¿Cuál sería el motivo entonces de que esta revelación estuviese al final de estos 66 libros?

Amados hermanos estamos en tiempos de apostasía, y una de las aristas es negar las profecías, olvidar al pueblo terrenal de Dios llamado Israel, negar el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida de Cristo en poder y gran gloria. ¡Huid! de todos aquellos que niegan la bendita esperanza de redención futura porque fiel es el que prometió, y que además advirtió que cuando Él regrese, nadie le estará esperando (Lucas 18: 8). He aquí solo la verdad de las escrituras:

“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir” Apocalipsis 1: 3

“¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro….Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven….El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús” Apocalipsis 22: 7-20

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo nos dé sumisión a Su Palabra y solo a ella. Que así sea, Amén.

PEL 03/2017

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EL TRIAJE TEOLOGICO DEL DR. ALBERT MOLHER

6 Comentarios

  • Una vez mas estimado hermano damos Gracias a Dios por su dedicacion a explicar guiado por el Espiritu con tanta claridad , agradecemos al Señor por su ministerio

    El Señor le recompense rica y abundantemente

  • Gracias Hno Pablo por este tema tan relevante ,que desenmascara a los falsos profetas de este siglo, lamentablemente desconocido o ignorado voluntariamente por la gran mayoria de los creyentes.
    que Dios habra el entendimiento de nuestros hnos y tenga de ellos misericordia.

    un abrazo fraterno en Cristo.
    Maranata!!

    • Hno.Pablo: creo que no es casualidad que el Dr.Molher sea el prsidente del Seminario Bautista del Sur, que ha sido un tradicional reducto de la masonería en su forma evangélica , pionera siempre en introducir encubiertamente en las otras denominaciones, sucesivas formas de unidad fundadas siempre en un denominador común: un largo proceso de secularización del evangelio que ha culminado en esta avalancha de apostasía que campea en las iglesias en todo el mundo. Pero esto, sabemos por el apostol Pablo en 2Tes.2:3-7 (y también en tantos otros pasajes) que en los designios soberanos de nuestro sabio y victorioso Redentor ,tiene que ocurrir y que es la señal más clara de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo para destruir al falso cristo que surgirá precisamente de esa apostasía generalizada. Lo que resulta extraño e inadmisible porque confunde a muchas personas, es que reconocidos maestros fieles a la Palabra, secunden esas propuestas y coaliciones que terminan corrompiendo la doctrina y en la práctica , desviando la misión de la iglesia hacia una misión puramente terrenal en la que opera otro espíritu contrario al Espíritu Santo de Verdad. La Unidad no sería mala en si misma si no sacrificara la Verdad, si no hiciera prevalecer lo terrenal por sobre lo eterno, la cultura del mundo caído bajo el poder del maligno, por sobre la sabiduría revelada por Dios a los hombre en su Palabra escrita para redimir a los hombres y a su universo del poder del mal y su autor el diablo. Pero gracias a Dios por siervos de Cristo que permanecen firmes en la defensa de la Verdad que nos ha sido dada por pura gracia y para alabanza de su Gloria.! Que Dios les bendiga y les guarde. El Señor viene pronto y El dará la corona a los que hayan permanecido en El fieles a su Palabra sin quitar ni añadir una tilde ni una coma. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos y fieles. El Señor nos guarde así en Su temor según su promesa en la carta de Judas 24.
      .

  • Bendiciones hermano, me gustaría conocer cuáles son las correctas enseñanzas sobre el tema de la escatología, porque al leer este articulo, me encuentro con que debería de haber solo una forma de interpretar este tema, y me gustaría conocer esa correcta interpretación para no tener que dejarme llevar por enseñanzas que dividen la doctrina de Jesús.

  • Gracias… sin embargo no lo comparto todo absolutamente, prefiero con Pablo “examinadlo todo y retened lo bueno” … me recuerda la experiencia discipular de querer pedir fuego del cielo por no seguir a Jesús en ese instante, sin embargo Cristo les advierte que no es de competencia de éstos caer en ultrusmos exacerbados. Igual hallo interesante su comentario, sólo eso

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