PRODUCIENDO MUNDANOS DECENTES
Produciendo mundanos decentes “El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?” Mateo 19: 20 Hay una triste realidad dentro de lo que se conoce como iglesia cristiana. Muchos, y no pocos, pensando que son creyentes, demuestran en su testimonio que no lo son, porque no entienden el evangelio. Ellos creen que ser cristiano es solo vivir una vida moralmente decente, tal cual como este joven rico también lo pensaba. Él presumía que guardaba la ley y sus mandamientos: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio, Honra a tu padre…








