“Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios” 1ª Corintios 11:11-12


Este texto escrito hace más de dos mil años por el apóstol Pablo, hoy recobra tanta vigencia en medio de una sociedad que sistemáticamente se está levantando en contra de todo lo que Dios ha revelado en su Palabra. Pablo enseña que tanto el hombre como la mujer proceden de Dios, por lo tanto, nadie puede ni debe enseñorearse ni ejercer dominio o superioridad sobre el otro. Cada cual debe actuar de acuerdo a su propio diseño, y que Dios ha establecido en su sabia y soberana voluntad.
La llamada liberación feminista que es acompañada por la consigna de los derechos de la mujer, no solo ha demostrado renunciar absolutamente a lo que Dios enseña en su Palabra, sino que ha ido evolucionando a tal grado que, ahora no solo se reclama por el legítimo respeto que toda mujer se merece, sino que ahora se levanta una odiosidad en contra del hombre, a tal punto de satanizarlo y destruirlo. Es decir, la consigna pareciera ser “derechos de la mujer y destrucción del hombre”.

Día internacional de la mujer y la ideología de género.

En el marco de un nuevo “día internacional de la mujer”, creo necesario reflexionar brevemente sobre lo que está ocurriendo en el actual escenario mundial. El feminismo y el machismo ha ido tan allá, ciertamente por una influencia maligna, que ha pasado los linderos de bromas o travesuras. Ahora existe un ataque frontal a la heterosexualidad; por un lado, los hombres desean emanciparse de las mujeres y a su vez, las mujeres de los hombres.

Evidentemente la teoría de la “ideología de género”, que ya lleva décadas, ha sido el caldo de cultivo necesario para obtener los resultados que estamos viendo en medio de una sociedad que, sin duda, se está configurando de acuerdo a las profecías de los últimos días. Es interesante considerar lo que Pablo enseña literalmente sobre los resultados del pecado que ha llevado a la humanidad a “dejar el uso natural” ¿no es eso lo que increíblemente estamos viendo? Por favor y medite atentamente el siguiente texto:

“Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” Romanos 1: 26-27

Dios dignifica a la mujer, y todo lo que apunte a denigrarla o subestimarla, es propio de una sociedad satánica y afectada profundamente por el pecado. Pero Satanás, que siempre comienza su estrategia de engaño con “sutilezas” revestidas de “argumentos verdaderos”, al corto plazo se va revelando la verdadera y siniestra intencionalidad. Por ejemplo, cuando observamos la historia universal y el vergonzoso desprecio a la mujer, nadie podría, sino entender aquel constante reclamo de mujeres que pedían reivindicación y respeto. Es más, solo hace un siglo atrás, la mujer era desplazada y minusvalorada por una sociedad llamada “machista”. Es precisamente en ese marco social cuando nació el día internacional de mujer validado además por las naciones unidas.

Pero aquello que pareciera ser obvio, razonable y atendible, pronto comenzó a mutar con ideas perversas que revelaban su verdadera intencionalidad. Es decir, ya no era solo reivindicar el respeto a la mujer, sino que elevar postulados diabólicos sobre la identidad de género y el ataque frontal a la heterosexualidad que Dios ha creado.

La escritora y filosofa francesa Simone de Beauvoir (1908 – 1986), fue una de las responsables en proponer la teoría de ideología de género, y comenzando precisamente con la lucha por los derechos de la mujer, terminó enseñando que el género es un asunto “socio-cultural”. Ella, profundamente influenciada por la filosofía existencialista de Jean Paul Sartre, su pareja; llegó a declarar: “no se nace mujer, se llega a serlo”. Ella fue la autora del libro “exitoso” “El Segundo Sexo” que no sólo ha nutrido a todo el feminismo desde la segunda mitad del siglo XX, sino que es considerado el ensayo feminista más importante del siglo. Simone de Beauvoir fue una luchadora por la igualdad de derechos de la mujer y por la despenalización del aborto. ¿Le parece nuevo esto?

He aquí algunas declaraciones de seguidoras de Simone de Beauvoir y activas luchadoras por los derechos de la mujer, sí, pero también por la destrucción del hombre, de la familia y de la heterosexualidad que Dios creo:

“La Familia Nuclear ha de ser destruida…” Linda Gordon (Académica y feminista norteamericana).

“El odio a los hombres es un honorable y viable acto político” Robin Morgan (Periodista y feminista norteamericana)

“el sexo aun en una pareja de casados, es un acto de violencia en contra de la mujer” Catharine MacKinnon (Académica y feminista radical norteamericana)

Sobre la base de enseñanzas de estas mujeres feministas, muchas jóvenes han seguido sus pisadas hasta el día de hoy, llegando a concebir una siniestra idea simplificada en la siguiente frase que se ha hecho popular: “hetero muerto, abono pa´ mi huerto” ¿Terrible no cree?

La mujer y la perspectiva bíblica

Cuan necesario es reivindicar nuevamente la verdadera enseñanza que la biblia entrega respecto a la mujer, y al propósito para el cual Dios la creó. Y sobre todo en tiempos cuando el verdadero valor e identidad de la mujer está siendo tenazmente aplastado por el humanismo anticristiano. Dios nunca ha avalado la misoginia o desmedro de la mujer, al contrario, La biblia dignifica a la mujer; le asigna una relevante labor que el hombre no puede realizar, cual es, la de ser madre. Ninguno de nosotros existiría sin la mujer. La biblia desmorona la idea del feminismo y del machismo que el diablo ha creado en las mentes de la humanidad incrédula.

No podemos negar que los movimientos feministas están dando “frutos” en las mentes y voluntades de las mujeres jóvenes actuales. El exitismo de crear mujeres “realizadas” y “emancipadas” del hombre, desligadas de la suprema labor de madre, ha llevado, no solo a dar paso a un país que está envejeciendo debido a la caída de la tasa de natalidad, sino que, además, a descubrir la sensible problemática de cientos de hogares, cuya crianza de los hijos es con la ausencia maternal; derivando a un tercero ese noble privilegio de “ser madre”. Hoy las jóvenes no tienen intención de ser madres. Ellas quieren independencia. Y todo, muchas veces por mejorar o mantener el status social y alcanzar aquellas metas exitistas cuya factura la han de pagar los hijos. De esta manera, el hombre y la mujer están ausentes en la casa, por lo tanto, la familia va perdiendo su identidad.

Conceptos como, mujeres que aman criar a sus hijos en lugar de realizarse como “profesionales”, hombres que trabajan para proveer a sus hogares e hijos que respetan a sus padres; hace tiempo que han sido relegados al baúl del recuerdo, y desempolvarlos para enseñarlos hoy en día, significa para la gran mayoría, palabras de un “machismo, anacronismo o fundamentalismo” intolerante. Las jóvenes actuales no consideran en su ADN la noble tarea de ser madres. Pero Dios tiene un propósito muy distinto a lo que el feminismo y sus derivados enseñan.

Es muy interesante notar que mientras Dios ordenaba la creación, según lo relata el libro de Génesis, en cada fase creativa aparecía la declaración de Dios diciendo: “y vio Dios que era bueno” (vea Génesis 1:10, 12, 18, 21, 25, 31) Sin embargo, cuando Dios observa al hombre solo, él mismo declara: Y dijo Jehová Dios: «No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él». Génesis 2:18

Es muy relevante considerar que la única frase donde Dios dice: “no es bueno…”, es durante la ausencia de la mujer y la soledad del hombre. Es otras palabras, esto revela la gran importancia que Dios le otorga a la creación de la mujer para satisfacer toda su obra creativa. Además, el mismo texto revela el propósito de la mujer conforme a la voluntad de su Creador, cual es, ser “ayuda idónea del hombre”. He aquí la voluntad de Dios para con la mujer.

Evidentemente, siempre veremos que la voluntad de Dios es odiada por aquellos que no aman su Palabra. Esta sociedad repudia lo que Dios enseña al respecto. Sin embargo, aunque los hombres reclamen y vociferen todo lo contrario a la perfecta y soberana voluntad de Dios, la verdad es una sola y no va a cambiar. Y por eso, cada uno dará cuenta en el día del juicio.

El Señor siempre ha dignificado a la mujer. Desde el comienzo de la creación. A ella le dio el privilegio de ser madre, y, es más, la redención proviene a través de la simiente de la mujer (Génesis 3:15). La biblia desmorona la idea del feminismo y del machismo que el diablo ha creado en las mentes de la humanidad incrédula. La mujer conforme a la biblia, ha de transitar con amor y gozo, por el propósito para el cual Dios la creo. Pablo dice:            

            “Pero se salvará engendrando hijos…” 1 Timoteo 2: 15a                  

Esta declaración habla de la descendencia que iba a venir de Eva (la mujer), cuyo nombre propio es Jesús, El Cristo; el Hijo unigénito del Padre. Gracias a la descendencia de la mujer (lea atentamente Génesis 3:15), quien fue quien dio luz; vino El Cristo, el Hijo del Dios viviente. Esto se cumplió miles de años después en otra mujer llamada María, quien también fue objeto de la gracia de Dios, y que dio a luz a nuestro amado Señor y Salvador Jesucristo. Note que no fue el hombre quien tuvo el privilegio de concebir a en su propio vientre y dar a luz al Salvador, sino que fue la mujer. Después de comprender esto, ¿osa alguien en decir que la mujer es menos importante que el hombre en los propósitos soberanos de Dios?

Que la gracia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo ayude a nuestras mujeres – hermanas a ser conformadas al propósito soberano de Dios que se revela en su infalible Palabra. Que así sea. Amen.

PEL 03/2020


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